Antecedentes

Es en la segunda mitad del siglo XIX cuando aparecen las primeras referencias de huertos urbanos. Se trata de una época llena de cambios (Revolución industrial, éxodo rural…) en la que las ciudades se llenan de campesinos. En este momento el gobierno y la Iglesia les ceden espacios, llamados “huertos de los pobres” para que puedan cultivar sus alimentos para paliar un poco su situación económica.

En la primera mitad del siglo XX, volvieron a proliferar los huertos urbanos, sobre todo en la época de las grandes guerras, pues se consideraba indispensable asegurarse alimento y no depender de las importaciones. Conocidos como “Victory gardens” o “War gardens”.

A partir de los años 60 y 70, vuelven a resurgir los huertos urbanos, pero la razón no es tanto la necesidad de alimentos. Surgen a partir de movimientos ecologistas que buscan una forma de autogestión, la integración de grupos sociales excluidos y el desarrollo de comunidades. Es en EE.UU donde emergen con más fuerza a partir del grupo ecologista Green Guerrillas.

Actualmente son cada vez más las personas que participan en un huerto urbano o tienen su huerta en casa. De hecho, los huertos están tomando cada vez más reconocimiento a la hora de aplicar planes de desarrollo de espacios públicos.

No son sólo huertas, sino también espacios verdes, sostenibles y de ocio; lugares donde desconectar, al mismo tiempo que sirven como herramienta para la educación ambiental, el desarrollo de terapias y el entretenimiento para todos los públicos.

En España también surgieron huertos urbanos como respuesta a situaciones de precariedad. Pero fue a partir de mediados de los años 50, cuando se produce una gran migración hacia las ciudades industriales, haciendo que en ciudades como Madrid o Barcelona surgieran pequeñas huertas en la periferia.

A partir de los años 90 desde la administración pública se comienza a regular y fomentar el uso de terrenos municipales para la creación de huertos urbanos.

En un principio eran solo asociaciones y colectivos quienes aprovechaban estos espacios, pero son cada vez más las familias que van a disfrutar de estos espacios. Sobre todo porque muchas personas que viven en ciudades sienten la necesidad de tener un pequeño contacto con la naturaleza.

En Las Rozas hace mas de treinta años que existen iniciativas similares, como por ejemplo en la residencia de mayores Reina Sofia, y la idea de crear huerto urbano comunitario tambien ha surgido en varias ocasiones con anterioridad pero por diversos motivos nunca hasta ahora ha llegado a materializarse.

El actual proyecto nace hace más de un año. Entonces un grupo multidisciplinar de vecinos y vecinas empiezan a soñar con la posibilidad real de diseñar y gestionar un huerto urbano vecinal en el que sentir el encuentro con las raíces naturales, a la vez que dar una respuesta a la necesidad de alimentarse de manera responsable y respetuosa con el entorno. Preocupados por el cambio climático y con conciencia alimentaria, entre los que se encuentran familias con hijos pequeños, jóvenes que buscan alternativas al ocio individual y personas en situación de envejecimiento activo, que sienten la necesidad de compartir conocimientos y habilidades en su entorno social, con el fin de crear un nuevo modelo de convivencia participativa, respetuosa con el medio ambiente que empodere a los participantes, a la hora de elegir el tipo de alimentación que desean tomar, pagar un precio justo por lo que consumen y reducir la huella ecológica.

Considerado como un espacio para sembrar alimentos; pero no sólo alimentos, también valores de alimentación saludable, educación en valores, participación activa, convivencia vecinal.

En este tiempo se han llevado a cabo multitud de labores en diferentes grupos de trabajo, discutiendo los objetivos, necesidades y la propia idiosincrasia del huerto. Se han visitado y contactado huertos urbanos en Madrid y en diversos municipios de nuestro entorno, comprobando de primera mano la riqueza que supone un huerto urbano comunitario, se ha reunido documentación de experiencias valiosísimas, ha habido asesoramiento técnico por parte de extraordinarios hortelanos, se han preparado las bases de la nueva Asociación, el cronograma, etc.

Se ha dado a conocer a diferentes colectivos sociales cuyos apoyos adjuntamos a este proyecto para continuar trabajando, porque Las Rozas se merece tener un huerto urbano.

Llegados a este punto se presenta a los grupos políticos de Las Rozas para que sea debatido en Pleno, ya que la iniciativa de manera necesaria debe contar con la implicación del gobierno municipal para poder llevarse a cabo.

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